Lorenzo Herrera y Lozano

 

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An interview with Joseph M. Pierce for Pterodáctilo, Revista de arte, literatura, lingüistica y cultura.

 

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Lorenzo Herrera y Lozano es escritor de descendencia mexicana, identificado como xicano y queer.  Originario de San José, California, vivió la mayoría de su adolescencia en Estación Adela, Chihuahua. Ha publicado el poemario Santo de la Pata Alzada: Poems from the Queer/Xicano/Positive Pen (2005), texto nominado por el premio literario Lambda, y ha sido antologado en Mariposas: A Modern Anthology of Queer Latino Poetry (2008). Como miembro del Taller de Escritores Macondo (fundado por Sandra Cisneros), Herrera y Lozano ha editado las antologías Queer Codex: Chile Love (2004) y Queer Codex: Rooted (2008). Es, además, el fundador de Kórima Press, editorial que se dedica a publicar escritores que se identifican como chicano/a o xicano/a. Actualmente edita su primera publicación, joto (ho-toh) v.: An Anthology of Queer Chicano Poetry. Para más información: www.herreraylozano.com

 

Pterodáctilo (PT): En muchos de tus poemas presentas la idea del amor como una batalla, como una conquista, o como violencia. ¿A qué se debe eso?

 

Lorenzo Herrera y Lozano (LHL): Estos poemas forman parte de una colección titulada Promesas y amenazas: Poemas de amor y sus inconveniencias. La colección está repleta de amores platónicos, imaginarios, reales, conquistados y asesinados. La intención detrás de esta obra fue el explorar las regiones más oscuras, decadentes e ilusionadas de mi trayectoria como amante.

 

PT: Es interesante esta respuesta porque lo dices desde tu propia perspectiva. La mayoría de los poemas invocan un tú que responde a los deseos de un yo. En “desahuciado,” por ejemplo, vemos un listado de los efectos del tú para el yo. ¿Podrías describir la relación entre estas dos voces?

 

 

desahuciado

 

tu torpeza me enciende

tu hoguera me basta

me sostiene y al cabo

se desliza por mi espalda

tu voz aguda me tiene

tu figura me encanta

tus palabras mi mundo

mi universo tu garganta

me arrebatas de noche

de mañana me ultrajas

se esfuma tu ensueño

barbechado en mis ganas

me evocan tus besos

en mi pecho tu danza

congelado en la vereda

derretido en la fragancia

tu proeza promete

mi franqueza me manda

tu paladar mi santuario

tu pecho mi patria

tu locura me vence

me penetra, no paras

sin fin de brujerías

mi antídoto no alcanza

 

 

LHL: Hasta cierto punto, mis escritos son autobiográficos. Tal vez mi proceso se describiría mejor como autobiografía creativa, ya que algunos eventos y algunas personas existen sólo en la imaginación del poeta. Sin embargo, en esta colección, cualquier presencia del tú se refiere al amante presente, pasado o futuro. El yo se refiere al poeta.

 

PT: También se nota algo de juego, de sarcasmo en tu escritura, como en “45°,” se nota cierto tinte de burla, ¿cuál es la relación entre burla y conquista en este poema?

 

 

45°

 

para colmo de sorpresas

descubro tu sonrisa

encuentro el niño absurdo

vagando por mi calcañal

el delirio de tu boca

gesto burlón de tus caricias

me cercioran el deseo

lo que queda por conquistar

espero encontrarte clavado

donde mi cuerpo hace esquina

tus ojos impresos

en el epicentro de mi temblor

si te escondes tras los rasgos

de mi piel entre tus manos

salgo en busca de mí mismo

encontrándote en mí

 

 

LHL: Este poema es uno de docenas escritos para mi compañero durante los primeros meses de nuestro cortejo. Mi rutina durante esos meses fue el enviarle un poema inédito todos los días. Algunos de éstos existen dentro de la colección Promesas y amenazas.

 

Mi intención fue captar la inocencia y el juego que existe durante el inicio de un cortejo. El poema ilustra el encuentro entre dos hombres, donde uno de ellos empieza a imaginar la intimidad que les espera. Aquí el narrador pretende burlarse de la burocracia social con intenciones de hacerle al amor a su conquista al terminar la noche.

 

Como escritor, no sólo me interesa recorrer las intersecciones del deseo, la política, la lengua y la identidad, sino el redactar desde los epicentros de dichas intersecciones. Es decir, me inspira el golpe que da el deseo al encontrarse con la política y la lengua contra la identidad. Soy proselitista del credo que dicta mi propósito como aquella de un amanuense que deja artefactos o códices del mundo al que es testigo. Desde niño he sido inspirado por la cacofonía de este mundo y por lo tanto, mis poemas se deleitan en el padecimiento y la exuberancia del poeta enamorado. Los temas de batalla, conquista y violencia son sencillos reflejos de la batalla que es el amor, la conquista que anhelo incesantemente, y de la violencia de un mundo que rechaza y criminaliza el amor entre hombres.

 

PT: A pesar de todo, “desahuciado” termina con “mi antídoto no alcanza.” ¿Es un gesto de resignación? O, ¿quiere realmente (el yo) que funcione el antídoto?

 

LHL: Ese poema es mi himno al amor. Es decir, mi confesión por la obsesión hacia el amor que suele ser tan dañino como saludable. Como mencioné a principios de esta entrevista, esta colección de poemas pretende lanzarse a las partes más oscuras de mi trayectoria. Aunque mi preferencia hacia los amores insaludables dejó de existir hace años, sigo fascinado con ellas y con su presencia en aquellas personas a las que soy testigo. En resumen, el yo en este poema se complace con saber que el antídoto no funciona.

 

PT: Parte de un amor insaludable incluiría también la enfermedad real, corporal. ¿Cómo caracterizas el papel del VIH/SIDA en tu poesía?

 

LHL: La presencia del VIH/SIDA se encuentra en varias partes de esta colección, y de mis obras en general. Dentro de los poemas que forman parte de esta entrevista, puede verse la presencia del VIH/SIDA en “Relicario de tu deseo”.

 

No pretendo presentar la imagen de un hombre resignado o derrotado ante la presencia de enfermedad. Al contrario, me interesa crear la imagen de un hombre que reconoce dicha presencia como parte íntegra de su ser. Así mismo, su presencia brota aleatoriamente, en ocasiones como acto de desafío y en otras con abandono.

 

 

relicario de tu deseo

 

provoca la sensación de hielo sobre mi espalda

causa el temor a dios en mi lengua oriunda

excava el petróleo codiciado de mi paladar

cosecha la miel de mi panal

para satisfacerte

explota la sal de mi piel

extracta la duda

desentierra el anhelo

tumba el árbol de mi voz

ahuyenta la nube gris de mi sed

recoge la espuma de mi mar agitado

busca pepas de oro

encuentra el ritmo de mi ilusión

así

échate sobre la patria de mi cuero

crea divisiones políticas en mis cerros

lánzate a las villas de mi tren sin dirección

atropella la incertidumbre de mi excitación

para satisfacerte

sana la cicatriz que dejó el hombre de ayer

medica mis venas sucias

hazme un exorcismo

espanta el diablo que a tu lado soy

ven a recibir la ostia de mi ser

alaba mi nuca

déjame atragantado

dame el crucifijo al que rezo yo

al fin

 

 

PT: La presencia de los cuerpos es insistente, como en “relicario de tu deseo,” la piel es como una patria, pero también la ostia, o en “rosario final” vemos el “cuerpo con sed” y los “labios quemados.” ¿Cómo ves el papel del cuerpo en estos poemas?

 

 

rosario final

 

implora al santo que se deja

rezar por los que solemos andar

de rodillas buscando limosna

un beso fuera de la soledad

los que buscamos paz

en la destreza biónica de nuestro paladar

implora al santo que se deja pedir

por los que solemos vivir

detrás de los ojos plateados

de una raza empeñada en marchitar

todo rasgo de nuestro andar

implora por los hijos ya sin vida

por los expatriados

en nombre del pudor

implora por la ausencia de alegría

por los labios sagrados

quemados sin sol

por los cuerpos con sed

de un hueso de amor

por las manos que hace seis días

vagan inconcientes

por los ojos inocentes

buscando una vida perfecta

por los que imploran

como pudieras tú

 

 

La enfermedad existe tanto independiente como entrelazada con el cuerpo. Sin embargo, las referencias al cuerpo surgen de los escritos de Cherríe Moraga, específicamente estoy pensando en Theory in the Flesh. En esta teoría Moraga habla de nuestra necesidad de hacer uso de nuestros cuerpos, nuestras realidades, nuestros deseos y los espacios físicos que nos vieron crecer, para así forjar nuevas teorías que concatenen la complejidad de nuestras experiencias.

 

Asimismo escribo inspirado por una de mis maestras, la poeta Sharon Bridgforth, quien me enseñó a apreciar la memoria de la carne y la importancia de dar voz a los recuerdos que carga el cuerpo. Ambas teorías se ven presentes en la mayoría de mis poemas, ocasionalmente en forma de metáforas.

 

PT: Cuéntanos sobre Kórima Press, joto (ho-toh) v., y tus nuevas publicaciones. ¿Qué esperas de ellas?

 

LHL: Al principio, la idea de crear una pequeña casa editorial enfocada en la comunidad a la que pertenezco, surgió por necesidad. Conociendo a tantos escritores Ch/Xicanas y Ch/Xicanos que de alguna forma u otra se identifican como “queer,” me pareció ilógico que hubiesen tan pocas obras publicadas por estos u otros escritores de nuestra comunidad. Aun contando con las publicaciones de autores como Cherríe Moraga, Rigoberto González y Francisco X. Alarcón, la cantidad de publicaciones es muy poca en comparación con la presencia didáctica de nuestra comunidad.

 

PT: Estás viviendo en San Francisco ahora después de varios años en Texas, ¿cómo ves el movimiento glbtq actual, el juicio sobre el matrimonio gay en California, el papel de las minorías, o de gente de color, en todo este proceso?

 

LHL: Siendo originalmente de California, el retorno a mi estado natal ha sido complicado. Tanto el movimiento y las prioridades políticas son tan distintas como lo son las oportunidades que se presentan. Por mi parte, he quedado algo desilusionado con la obsesión de normalizar la experiencia de aquellas personas quienes hemos tomado la decisión de ser distintos en la forma de expresar nuestros deseos, nuestros amores y nuestros valores. Después de tantos años de lucha por habitar mi cuerpo liberadamente, lo último que me interesa es ser un hombre normalizado y aprobado por las opiniones eclesiásticas, legislativas o morales de una sociedad que por décadas dejó por muertos a mis antepasados cuyo pecado fue el amar como lo hago yo.

 

PT: Pero a la vez viviste una parte importante de tu vida en el norte de México y estamos este año celebrando bicentenario de la independencia de ese país, ¿Cómo está tu relación con México ahora? ¿Qué significa el bicentenario para ti?

 

LHL: Mi relación con México se ha vuelto más complicada con los años. Como mexicano nacido de este lado del Río Bravo, mi identidad aún se arraiga en gran parte en México. Sin embargo, estoy consiente que mi orgullo mexicano es políticamente problemático en que corre el peligro de darle honor a un país repleta de racismo e injusticias económicas y ecológicas. Quisiera sentir orgullo por el bicentenario, pero aún no estoy convencido de que el pueblo mexicano (tanto en México como en el extranjero) haya encontrado la libertad. Lo mismo diría en cuanto a el centenario de la revolución mexicana, ya que la tierra ha dejado de ser de quien la trabaje.

Entrevista a Lorenzo Herrera y Lozano